07 junio, 2019

Los secuestros de la Bestia: Boda Roja

Guión de aventura diseñado por Iván Villameriel para las Crónicas de Taura, dentro del evento organizado de "los secuestros de la Bestia".

Antecedentes

Julius Handel era un noble apuesto de Híspanor. Lo tenía todo, posición, riqueza, belleza y carisma, además gozaba del favor de la más bella de las damas, Ethel Mardon; sin embargo la buena estrella de Julius provocaba además de admiración, la envidia de sus iguales, en concreto de su amigo Nicola Diorell, el cual llevaba años pretendiendo la mano de Ethel, que no cesaba de rechazarlo una y otra vez en favor de Julius.

Julius, Nicola, Red Venjan, Arthur Walls y Roger Vandert se habían criado juntos en los mejores colegios, su camaradería y amistad se había forjado desde la más tierna infancia. Hijos de prominentes nobles y comerciantes burgueses a los que nunca les faltó de nada.

Los personajes
  • Julius Handel: Hijo de Marcus Handel una de las más importantes familias de Hispanor, es conocida su afiliación al Emperador y a la Iglesia de Dhaba.
  • Nicola Diorell: Próspera familia de comerciantes; si bien se dice que gran parte de su fortuna se debe a los tratos que el patriarca de la familia, Lucio, mantiene con los Zânitguers, concretamente con la familia Mendoza.
  • Arthur Walls: Miembro de una longeva estirpe de acomodados nobles. (Tercer desparecido).
  • Red Venjan: Influyente familia, el segundo de sus hijos siempre entra al servicio de la Iglesia de Dhaba por costumbre familiar desde el albor de los tiempos; es otra forma que tiene la familia de asegurarse la influencia tanto en el aspecto económico y político como el religioso. (Segundo desaparecido).
  • Roger Vandert: Es el primero de los desaparecidos, debido a que su familia es la principal valedora de las relaciones con los bódacks en la ciudad, su padre teme que la desaparición de su hijo pueda deberse a intereses comerciales, ya que últimamente son varios, entre ellos Lucio Diorell, los que intentan hacerse con el beneficioso contrato que la familia Vandert mantiene con ellos. (Primer desaparecido).
La historia

La mano que precipitó la muerte de Julius, y el comienzo de nuestra historia, fue la suya propia, o mejor dicho, la de una dama, ya que Julius pidió a Ethel en matrimonio en presencia de sus amigos y camaradas, lo que Julius, henchido de felicidad y orgullo por el sí de su amada no advirtió fue la funesta mirada de odio que anidaba en los ojos de Nicola.

Tras noches sumido en una neblina de alcohol y celos, la perturbada mente de Nicola urdió un plan. Si Julius falleciese, él, como mejor amigo y padrino de la pareja, podría ser el paño de lágrimas de Ethel y esta finalmente terminaría por amarlo; todo parecía encajar en su ofuscada mente cuanto más lo pensaba.

Ahora faltaba el detalle de cómo lograr su cometido. Su despedida de soltero se planteaba la mejor oportunidad, solos los cinco amigos, bebidos y deambulando por oscuras calles a altas horas de la madrugada, unas monedas en las manos adecuadas y una hoja segaría la vida de Julius en mitad de la noche. Pero debía evitar que sus amigos interviniesen, así que les dijo que era una broma, que debían dejar que el orgulloso y perfecto Julius se llevase el susto de su vida, y todos estuvieron de acuerdo, todos le tenían cierta envidia. Eso le daría una cura de humildad y risas aseguradas, acaso se mearía encima, bromeaban.

Nicola no podía confiar en matones de tres al cuarto, necesitaba alguien de confianza, así que recurrió a Marcus Mendoza, conocido suyo con quien su familia mantenía una más que fructuosa relación comercial desde hacía años; además... sabía que Marcus guardaría silencio sobre su encargo, de lo contrario los lucrativos negocios de ambas familias podían verse empañados por no realizar tan flaco favor. Y así sucedió, tres matones les abordaron en un oscuro callejón por el que Nicola les conducía con la promesa de visitar un exótico burdel. Fueron directos a por Julius, le sujetaron y con una hoja en el cuello exigieron dinero a sus amigos bajo amenaza de cortar su garganta, sus amigos reían y hacían bromas sobre el escaso o nulo valor que le daban a la vida de su amigo, Julius observaba todo estupefacto, la adrenalina y el miedo habían mitigado de golpe los efectos de la bebida. No entendía la reacción de sus colegas, ni estos, al menos parte de ellos, entendieron nada cuando la rápida mano que empuñaba el cuchillo segó la garganta y la vida de Julius.

Nicola se encargó de azuzarlos, les increpó que huyesen o todos morirían, el alcohol, la sorpresa y el miedo hicieron el resto. Así fue como abandonaron a Julius desangrándose sobre el frió y húmedo adoquinado del callejón. Nicola tuvo tiempo de dirigirse a los matones de Mendoza para que le agradecieran el gesto a su patrón.

El trato consistía en dejar el cuerpo allí para que lo encontrasen las autoridades, pero algunos pagan bien por un cadáver fresco y así fue, no se puede desperdiciar la posibilidad de una ganancia económica, el negocio es el negocio; por lo que trasladaron el cuerpo hasta la morada de un cliente que pagaba bien por estos “artículos”.

Julius fue a parar a manos de un turbio alquimista llamado Amadeus Rick, aún agonizante y desangrándose, llegó a tiempo de que este suturase sus heridas y salvase su vida, para acto seguido encerrarlo. No todos los días uno cuenta con un ser vivo para realizar sus experimentos. Por otra parte, las heridas habían dañado las cuerdas vocales de Julius y este ni siquiera podía articular palabra, se encontraba encerrado y traicionado por los que creía sus amigos, no entendía nada, la locura haría mella en él al paso de unos pocos meses de encierro.

Nicola acordó con los demás que mentirían y dirían que Julius decidió abandonarles antes e irse solo a casa, no podía ser de otra manera, sino con qué cara mirarían a Ethel, sin contar el coste social que conllevaría su cobardía para ellos y sus familias, así que bien por temor, por vergüenza o por puro egoísmo todos decidieron guardar silencio y dar la misma versión.

Las autoridades iniciaron la búsqueda del joven y noble Julius al día siguiente cuando este no se presentó en la boda. Encontraron su sombrero en un callejón en medio de un gran charco de sangre que sus amigos identificaron como el que Julius portaba la fatídica noche, pasadas unas semanas las autoridades confirmaron que esa noche un joven noble, según sus pesquisas y confidentes, había sido asaltado y asesinado, si bien se desconocía los culpables, el cadáver, presumiblemente había sido vendido.

Estos rumores fueron susurrados a los oídos adecuados después de que Nicola, furioso, visitase a Marcus para reprenderle por la actitud de sus hombres y no cumplir lo pactado, si bien el zânitguer le recordó, de muy malas maneras, que el favor le había salido gratis y que si deseaba que nadie supiese de su traición mejor se mostraba más agradecido.

Se oficio un funeral con el féretro vacío.

Dos años más tarde las páginas de sociedad se hicieron eco del compromiso entre Nicola Diorell y Ethel Mardin.

Durante este tiempo Julius permaneció encerrado a merced de Amadeus Rick y fue sujeto de atroces experimentos, su incapacidad para gritar era toda una ventaja para el oscuro alquimista; que finalmente terminó por convertirlo en una corrupción de laboratorio.

La transformación no hizo más que desquiciar aún más la atormentada mente de Julius. Cuando vio el reflejo de lo poco que quedaba del apuesto joven que una vez fue y en que se había convertido se giró hacia su creador, el cual creía dominar dominarlo, y segó su vida de un certero garrazo que cercenó su garganta. El cuello manando sangre a borbotones le retrotrajo a una noche hace ya mucho tiempo. Recuerdos fugaces brillaban en su aturdida mente... una bella mujer, las risas de aquellos que creía sus amigos, el dolor de su garganta desgarrándose y el calor de su sangre manando de su cuello, el traqueteo del carro en que lo transportaron, el dolor de la aguja del alquimista suturando sus heridas y los cientos de días de inhumano encierro y atroces experimentos.

Esa noche salió por primera vez al exterior, la brisa nocturna transportaba un olor delicioso, el de la venganza.

Acontecimientos importantes

A Julius no le costará mucho averiguar por los periódicos que su amada Ethel y su mejor amigo Nicola van a contraer matrimonio, lo que hará que se sienta doblemente traicionado. Su enfermiza y desquiciada mente concebirá la idea de que ambos ya eran amantes y urdieron ese plan para matarlo y quitarlo del medio, ayudado por los que creía sus amigos.

Visitará las casa de estos e irá secuestrando uno a uno y encerrándolos en el sótano en el que pasó su días junto al cadáver del alquimista (también suturó su cuello, pero sin éxito), para que sufran el cautiverio que por su culpa padeció y vengarse de todos ellos juntos.

No secuestrará a más de uno cada semana para no levantar sospechas; si bien su nueva anatomía le es aún desconocida y no puede evitar dejar marcas de garras en las ventanas por las que accede.

Después de secuestrar al hijo de los Venjan, el hermano menor de este, Patrick, miembro de la Inquisición de la Iglesia de Dhaba tomará cartas en el asunto y después de ver el lugar de los hechos y comprobar los arañazos en los marcos de las ventanas, empezará a percibir el familiar hedor de una corrupción en el cuarto de su hermano, si bien, en consideración con sus progenitores aún no desvelará sus sospechas sobre los turbios y oscuros asuntos que habrían llevado a su hermano a ser blanco de un ser de la Sombra.

Dejará para el final a Nicola y Ethel a los que pretende sorprender en su propia noche de bodas para evitar la consumación del matrimonio y hacerlo el mismo, como su retorcida mente cree que debería haber sido.

Obviamente, a medida que desaparezcan los implicados, alguno de ellos, el cual vive atormentado desde entonces, confesará sus pecados a los personajes. No es muy difícil, sabiendo que la fecha de la boda está próxima, saber que ese será el día del fatal desenlace.

El shock de Ethel al ver a su desfigurado amado convertido en una abominación, la sorpresa de Nicola, que le daba por muerto, y el descubrimiento de Julius al saber que Ethel le creía fallecido y en el fondo aún ambos se aman pondrá el punto dramático de la historia con los personajes de por medio, que deberán o bien decantarse por defender a Nicola o ayudar a Julius, o al menos hacer lo que crean correcto.

Sin duda una escena muy prometedora, sin contar que habrá un montón de invitados en la fiesta nupcial que tiene lugar en la casa de los Diorell.

Respecto a la introducción de los personajes, estos pueden ser amigos del primer desaparecido o bien su familia puede recurrir a ellos para localizar a su hijo, ya que su padre piensa que pueden existir oscuros intereses comerciales en la desaparición de este.

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