22 diciembre, 2011

[COLABORACIÓN] Ruinas de Entharia

Sergio García Rosi, 2011



Esta imagen es lo único que ha quedado de la que fue una de las ciudades más grandes y poderosas de Këllon, Entharia. En la actualidad, poco más que un origen mítico y una enorme cantidad de ruinas apenas accesibles coronan una de las más misteriosas y conocidas leyendas entre mercenarios e individuos de más saber.

Las ruinas se encuentran dispuestas en una enorme meseta de piedra caliza, de forma elíptica, sin rastro alguno de vegetación. Rodea a la misma unos enormes barrancos que se pierden en la negrura, dando como único punto de acceso un enorme puente que apenas se mantiene en pie, destrozado por las inclemencias del tiempo y el pasado sangriento que nos relatan cada uno de los muros, columnas y paredes de esta urbe. Acceder a la misma es harto complicado, pues enormes montañas oscuras guarecen la entrada a la meseta, montañas que se alzan como guardianes, donde no existe ningún tipo de ruta conocida ni rastro de planta comestible, y extrañas criaturas pululan por doquier, agazapadas en lo más oscuro de las ingentes cuevas y que nunca terminan de saciarse con un buen puñado de carne fresca. Por si fuese poco, terribles nubarrones acechan en el cielo de forma perenne, incrementando la sensación de temor ante los secretos que Entharia nos esconde.

Lo que queda de la ciudad revela una forma circular, limitada por enormes muros ahora derruidos en su mayor parte, desgastado su fino color ocre y perdida la mayor parte de las imágenes que lo decoraban. Poco más queda de las amplias edificaciones y avenidas aparte de numerosos escombros, polvo y la inevitable sensación de desazón que todo visitante alcanza a comprender cuando penetra en sus calles. Muchos de estos muros se encuentran decorados con una escritura ininteligible, runas y símbolos extraños, fruto de conocimientos perdidos. Destaca como único edificio en pie una enorme torre que aparece en el centro exacto de la ciudad, y que aún conserva algo de su antiguo esplendor. No hay duda que tuvo que ser una ciudad legendaria, tanto por la extrañeza de sus edificios como por la belleza que sugieren, el extraño color que aún conservan parte de sus columnas y tabiques como por la grandeza de la misma, una grandeza intangible que solo regala la vista de aquellos que posan sus ojos sobre Entharia.

De su historia no se conocen más que habladurías y rumores que no poseen suficiente fundamento, aunque algunos personajes han de existir que tengan un conocimiento más sólido sobre su origen, esplendor y destrucción: Cuenta Entharia con una antigüedad que se remonta a tiempos pasados y oscuros, en los que los psiónicos gozaban de una importancia que ahora han perdido y controlaban elementos que a todos pasan ahora desapercibidos. Construyeron esta ciudad como reflejo de ese poder, de ese control de la magia ahora perdida, primitiva, cuyos descendientes apenas recuerdan. No fue una creación humana, pues la magnificencia de sus edificios, esculturas y templos no podrían ser creadas nunca por éstos. Guardaron en la ciudad los psiónicos sus más ansiados secretos, en temibles catacumbas que llegaban a lo más hondo de las profundidades, donde perderse y morir se tornaba la opción más probable. Establecieron aquí numerosas protecciones, pusieron como custodios a inmortales creaciones y se dedicaron al uso de sus poderes para salvaguardar los enormes secretos de su raza. Entharia representaba un lugar de culto, antes transitado y conocido por todos a la par que temido, pues pocos intentarían penetrar en sus defensas, naturales y mágicas. Cuna del saber y de la magia, de artefactos prodigiosos y fenómenos imposibles: todo eso representaba esta ciudad en la mente de sus contemporáneos. Una ciudad que los psiónicos en la actualidad apenas conocen o recuerdan, mucho menos los  humanos o los sertes.

Sin embargo, serían daourush y allastras los que, en histórica alianza, acabarían con esta ciudad tras una invasión monstruosa donde perdieron la vida numerosas personas, se desataron ancestrales conjuros y la sangre se derramó por cada una de sus calles. Los psiónicos pudieron, en un último intento desesperado ante la inminente derrota, sellar las entradas a sus secretos, para luego desaparecer con la ciudad entre las arenas del tiempo. El odio, la muerte y la sangre se adhirieron a Entharia como sanguijuelas, chupando todo lo bueno que permanecía en ese lugar. Densos nubarrones ocuparon el cielo, y los comentarios sobre dicho desastre se perdieron por miedo a invocar un nombre que había quedado maldito. Muchos adolecen el exceso de confianza de los psiónicos; otros, las reyertas familiares que debilitaron el poder de la ciudad y permitieron una fácil invasión exterior, pero la mayoría acuerdan que un lugar que reúne tanto poder tarde o temprano tenía que perecer.

Entharia es hoy una ciudad perdida, alejada de las rutas comunes de mercenarios y vagabundos. Muchos son los secretos que aguardan, y más aún los seres que han perdido la vida intentando encontrarla. El mito es realidad en cuanto se observan las ruinas, pero los peligros son ciertamente mortales para todo aquel que no vaya preparado. No es sólo una prueba mental para los más fríos y templados de corazón, también para los más duchos en el manejo de las armas, pues terribles criaturas moran en su interior. Pero la recompensa es grande, pues no hay nada más poderoso que el conocimiento. Y Entharia esconde saberes perdidos….y poderosos.

Sugerencia de aventura:
  • Personalmente, no encuentro mucho problema a la hora de insertar cualquier tipo de aventura/módulo en dicha localización, a tenor de ser un lugar misterioso donde confluyen enormes secretos y aún más grandes poderes. El Narrador podrá incluir en ella cualquier objeto legendario, magias perdidas o fórmulas olvidadas, así como relacionar la búsqueda de la ciudad con argumentos raciales relacionados con los psiónicos (intentos de recuperar el prestigio perdido, uno de los jugadores pertenece a dicha raza y sabe de la ciudad, etc.) En definitiva, es un escenario idóneo para todo tipo de aventuras de acción, investigación y misterio, además de ser recomendable como inserto en una aventura de talante más larga.