21 diciembre, 2011

[OFICIAL] Orugas alucinógenas o Phinx Papaver

Montse Navarro, 2011

Descripción.

Larva de la mariposa popularmente conocida como Mariposa de la Reina, ya que se decía que las antiguas reinas de Delhibâdat decoraban su pelo con dichas mariposas una vez disecadas. Se la encuentra principalmente en las zonas húmedas y selváticas del Valle del Indo. Se desconoce en qué consiste su alimentación y porqué su ingesta produce los más diversos efectos alucinógenos, paranoides, excitantes, somníferos o incluso hipnóticos. Su aspecto es semejante a otras orugas, con el cuerpo largo y dividido en segmentos, concretamente cinco, incluida la cabeza. Cuentan con seis patas además de cuatro pares de patas falsas o pseudopatas. Se la puede reconocer y distinguir de otras especies de orugas por sus colores y la disposición de los mismos a través de su cuerpo. Con el vientre verde, patas y antenas negras y manchas alargadas de forma transversal de tonalidades que pueden variar del rojo intenso al amarillo pálido, con pequeños puntos azules repartidos aleatoriamente a través de su espalda. Recientemente se descubrió que estos puntos azules se distribuyen siempre en número par, que puede variar entre seis puntos a cuarenta. Se ha especulado que cuantos más puntos tiene esta oruga, más próxima está a su transformación, aunque no se ha podido verificar empíricamente.

Jamás se debe consumir una oruga entera, ya que produce indefectiblemente la muerte en los humanos (no así a otro tipo de organismos). El consumo prolongado de cualquiera de los segmentos altera de manera notable la percepción de la realidad del individuo, además de ser altamente adictivo. La ingesta de la Phinx Papaver tiene múltiples contraindicaciones entre las que cabe destacar la adicción, degeneración mental pudiendo producirse demencia permanente, priapismo, nauseas, vómitos, dolor de estómago, deshidratación, fiebre, delirios febriles, acné, diversos problemas respiratorios y cardíacos, mal aliento e incluso, en casos extremos, los individuos pueden llegar a sudar sangre.Su característica más notable sin embargo son sus numerosos efectos en el organismo tanto de mamíferos como reptiles y aves. Centrándonos en los efectos en los humanos, cabe destacar que depende ampliamente no sólo de la forma en que se ingiere la oruga, sino del segmento o segmentos de su cuerpo que se empleen para elaborar la preparación deseada.

La descubridora oficial de las propiedades de la oruga alucinógena en occidente fue la duquesa Carmen Blackwood, que poseía una gran habilidad para preparar brebajes con cualquiera de los segmentos de la oruga. En realidad, las gentes del Valle del Indo, incluida la población serte, conocía de sobras los efectos del consumo de dicha oruga y la utilizaban ampliamente en rituales paganos y en su medicina autóctona.

Los segmentos y sus efectos.

El primer segmento, correspondiente a la cabeza, produce por lo general efectos alucinógenos en los humanos, siendo tales efectos más fuertes si se toma sin ningún tipo de cocción y más suaves si se diluye en forma de infusión o mezclada en otros alimentos. Tomar más de una cabeza de esta oruga en la misma toma puede ser peligroso, ya que las alucinaciones producidas son tan fuertes y tan duraderas que el individuo puede confundir la realidad de manera fatal. Este efecto es el más popular y por el que es más conocida la Phinx Papaver, pero no son menos despreciables los efectos que producen el resto de sus segmentos.

El segundo segmento produce al individuo que lo consume un estado de euforia, increíblemente excitante. En algunos casos, especialmente si son hombres los que lo consumen, también incrementa su agresividad de forma exponencial. Si este segmento se prepara de forma adecuada, mezclado con el néctar de la flor del loto, también sirve como estimulador de la libido, el afrodisiaco más potente que se conoce. El individuo que toma este segmento de la oruga, en su forma más pura (sin ningún tipo de cocción), no acusa el cansancio, no necesita dormir durante jornadas enteras y siente un vigor inusitado, por este motivo, es muy codiciada por los generales en sus campañas, pues al suministrarla a su ejército, consigue guerreros incansables, agresivos, fieros y entregados a la batalla.

El tercer segmento produce una enorme paranoia a quien lo consume. Hay que tener especial cuidado de no consumir este segmento ya que sus efectos no desaparecen del organismo hasta transcurridas, como mínimo, dos lunas. Los individuos que han tenido la desgracia de ingerir este segmento en su forma más pura, han descrito una fuerte sensación de sentirse observados, amenazados, perseguidos, espiados. Piensan que sus alimentos están envenenados, que sus familias quieren asesinarle, que las personas que lo rodean son en realidad criaturas desconocidas que desean devorarle y suposiciones parecidas. La mayoría de quienes ingieren este segmento mueren de inanición, de deshidratación (temen beber por el veneno que pueda haber en el agua) o, sencillamente, se suicidan.

El cuarto segmento es muy apreciado por curanderos ya que produce un efecto somnífero y sedante a quien lo consume, claro que hay que tener especial cuidado en la forma de elaborarlo ya que una preparación muy pura puede ocasionar un coma irreversible al sujeto que lo toma. También se pueden preparar apósitos y pomadas con este segmento con propiedades sedantes, ideal para realizar amputaciones, suturas y cualquier otra intervención dolorosa para el paciente.

El quinto segmento, quizá el más desconocido, produce un efecto hipnótico en quien lo consume. Si se tiene la habilidad suficiente, un individuo puede sugestionar a otro que previamente haya ingerido este segmento a realizar cualquier acción en cualquier momento de su vida de manera completamente inconsciente. Si el tráfico y consumo de la oruga alucinógena es por lo general algo condenable en la mayoría de regiones, la utilización de este segmento en concreto suele ser castigado con la tortura y la muerte en casi cualquier nación, aunque, una vez realizada la ingesta y la posterior manipulación mental, es prácticamente imposible descubrir si un individuo ha consumido este segmento y, por lo tanto, saber si ha sido hipnotizado.