22 diciembre, 2011

[OFICIAL] El secreto de Áskalon


¡Sed bienvenidos al Rincón del Bardo! Por favor, pasad, tomad asiento, serviros una jarra de vino especiado y prestad mucha atención, pues hoy os voy a desvelar uno de los secretos mejor guardados por bódacks y alquimistas de Brage.

Mucho se ha hablado acerca de la verdadera naturaleza de Áskalon y las intenciones que movieron a los alquimistas de Brage a cerrar un acuerdo con los bódacks para crear estas instalaciones en unas tierras tan alejadas

Los intereses bódacks son de sobra conocidos por todos. Adoran el comercio y no hay producto más exótico, valioso y rentable que uno mundano tratado alquímicamente. Si a ello se suman los rumores acerca de las fórmulas que han conseguido crear las mentes más brillantes de Brage, y que supuestamente hacen posible utilizar los puntos frágiles como conductos de viaje y así saltar de un punto frágil a otro... tendríamos el trato perfecto: Mercancías valiosas y una ruta segura para ellos solos.


Ahora bien, ¿qué ganan los alquimistas con ello? Si realmente querían tener unas instalaciones alejadas de Iaelmmos para operar sin restricciones, podrían haberla instalado en cualquier punto de las Estepas y así garantizar una mejor comunicación y reducir los costes. Si Áskalon está donde está, es porque querían estar ahí y ello implica que había algo que no podían encontrar en otro sitio... o llevar a otro sitio. ¿Y si hubieran encontrado "algo" tan sumamente valioso que el temor a perderlo por el camino los obligara a organizar toda esta pantomima?

No, señores míos, cuando hablo de "algo" no me refiero a algo material, sino a algo vivo. No resultó ni fácil ni económico, pero sin duda mereció la pena. ¡Una criatura viva!, de una naturaleza que escapa a toda explicación científica y alquímica posible. Ni corrupción ni quimera. Entonces, ¿qué es y de dónde surgió? Eso mismo es lo que están estudiando los alquimistas de Brage enviados a Áskalon, además de toda una suerte de teorías y formulaciones experimentales sobre la manipulación de la materia, la esencia y hasta la mismísima Piedra Filosofal.

Caballeros, hagan sus propias apuestas y elucubraciones, pero mi instinto me dice que esa cosa viene de los tiempos anteriores a la Gran Brecha.