22 diciembre, 2011

[COLABORACIÓN] El robledal de Tarja o Bosque de los Engendros

Israel López Fernández, 2011

El robledal de Tarja es un bosque de unas 500 hectáreas situado en el feudo de Tammi, una zona de clima suave y templado cercano al monte Korkea. Los árboles predominantes de este bosque son ancianos robles de tronco grueso y ramas frondosas, cargados con grandes bellotas. De los deshielos y las precipitaciones del monte Korkea se forma un manantial subterráneo que desemboca, a través de unas fisuras en la tierra, en el lago Kiteinen, un lago interior de aguas cristalinas situado en el corazón del bosque.

La leyenda de Tarja: Este bosque recibe su nombre por su antigua señora feudal, Tarja Kaunis, una poderosa alquimista obsesionada con conseguir el elixir de la eterna juventud. Cuenta la leyenda que Tarja, llevada por su obsesión, ideó un modo de transmutar todo el agua del lago Kiteinen en el elixir de la eterna juventud, pretendiendo crear una fuente inagotable de vitalidad. Esperó hasta el día marcado por los astros, realizó todos los preparativos necesarios y puso en marcha las fórmulas alquímicas, desatando una poderosa reacción que realmente transmutó las aguas del lago, pero no en el modo deseado.

Sin ella saberlo, a raíz de su hechizo las aguas se habían vuelto una fuente de poder caótico capaz de transmutar a todo aquel que de ellas bebiera, deformando así a los seres que se alimentaran de ellas.

Tarja fue la primera víctima del Lago Cambiante. Creyendo que su sortilegio había tenido éxito, bebió largos tragos de su agua y emprendió el regreso triunfal a su torreón, jugueteando inconscientemente con unas bellotas alojadas en sus bolsillos. Extrañamente, a medida que iba adentrándose en el bosque, notaba sus miembros más y más pesados, costándole cada vez más el avanzar hasta llegar al punto que era incapaz de dar un paso más. Sorprendida, bajó la vista hacia el suelo y vio como donde habían estado sus piernas ahora se encontraban unas gruesas raíces, levantó los ojos y observó sus brazos convertidos en ramas, sintió cómo su otrora suave y aterciopelada piel ahora era dura corteza. Intentó chillar presa del pánico, pero ya no tenía boca con la que hacerlo.

El Lago Cambiante: Fuera verdad o no la leyenda de Tarja, lo que es innegable es el poder transmutador que contienen las aguas del Lago Cambiante.

A lo largo de los años, los animales que han bebido de sus aguas y las plantas y árboles que ha regado han visto como en ellos se producían importantes mutaciones y/o deformaciones, lo que dio lugar a que también se conozca a El bosque de Tarja como El bosque de los engendros.

Por el bosque corren seres deformes y extraños: hay lobos de dos cabezas, escorpiones del tamaño de un caballo, esperpénticos híbridos de pez y libélula, árboles carnívoros, conejos cornudos, plantas que emiten gemidos ligeramente humanos… La selección natural ha llevado a este micro ecosistema a hacer prevalecer las criaturas más letales de las mutadas, por lo que se trata de un lugar extremadamente peligroso para todo aquel que desee aventurarse en su interior. Ni que decir tiene que solo los locos o los realmente osados se atreven a penetrar en él.

Sugerencias de aventuras: Este bosque es tan peligroso como fascinante, los personajes pueden verse atraídos a su interior por muy diversos motivos:
  • Investigar el verdadero origen de las aguas cambiantes. Podría ser cierta la leyenda y tratarse del resultado de la alquimia de Tarja, pero también podría deberse a que las aguas que bajan de la montaña se filtran a través de una roca próxima a una fisura.
  • En el interior del lago hay un gigantesco monstruo submarino fruto de las aguas cambiantes que los aventureros podrían querer cazar.
  • No solo hay monstruosidades en el bosque. Las mutaciones caóticas también han producido plantas y animales fantásticos por los que zoólogos, botánicos o simplemente personas elitistas con mucho dinero pagarían auténticas fortunas.
  • Quizá la leyenda de Tarja fuera verdad y los aventureros fueran capaces de encontrar un roble con ojos femeninos. Si pudieran deshacer la mutación y hacerla recuperar su forma humana estaría eternamente agradecida.
  • Tarja vivía en un torreón a las afueras del bosque. Éste fue extendiéndose y engulló la torre, ahora oculta en su interior. Quién sabe los tesoros y extraños artilugios que ocultará en sus habitaciones.
  • Un grupo de forajidos penetró en el bosque y allí se asentó para escapar de la justicia.
  • Recientemente se han oído rumores de ataques a las aldeas cercanas al bosque realizados por sátiros y otros extraños seres humanoides con cabezas de cabra, lobo, conejo y otros animales.
  • Un viejo loco está convencido de que atándole a su burro las alas cortadas a un cisne y bañando al animal en el lago podrá convertirlo en un pegaso. Pagaría una buena suma si le ayudan a llegar hasta sus aguas.